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Bienvenidos a Salvaje Tentacion México (Machos Latinos)

26 nov. 2012

Manos a la obra.

Manos a la obra !!!! 

El primer consejo es bastante claro: ¡No, es no! Muchos hombres no prefieren ni disfrutan el sexo anal siendo receptivo, mucho menos si se trata de la primera vez. Así que si el compañero sexual no está de acuerdo en ser penetrado, respeta su decisión. 

Una vez consensuado el sexo anal, hay tres reglas importantes a seguir. La primera: debes utilizar abundante lubricante a base de agua, todo el que sea necesario pues el recto es un músculo que no está diseñado para ser penetrado. A diferencia de la vagina, éste no posee lubricación propia. Sin lubricante o con poco lubricante la penetración será incómoda y dolorosa. Un buen lubricante es el conocidísimo KY de Johnson & Johnson: se vende en farmacias y hasta en supermercados. Se creó para ayudar a mujeres que tenían problemas en la lubricación natural de la vagina, y con el tiempo demostró ser uno de los mejores lubricantes para el sexo anal. KY es un gel incoloro, soluble en agua, transparente y muy resbaladizo. 


La segunda, es utilizar condón. El recto está lleno de microorganismos que pueden causar severas infecciones a tu pene y a tu sistema urinario. Además, a través del sexo anal uno está más en riesgo de contraer el VIH debido a las micro-heridas que se producen. 


Tercero: mucha paciencia y comunicación, sobre todo en la primera vez y en aquellos casos en donde la práctica todavía no ha hecho al maestro. El sexo anal, si se hace de forma apresurada, puede ser muy doloroso e inclusive causarle desgarros musculares a tu pareja, y en algunos casos lesiones a tu pene. Es recomendable iniciar el sexo anal introduciendo primero un dedo, de esa manera el recto se va acostumbrando a la penetración. Luego, lentamente introduce el pene, siempre preguntándole a tu pareja si siente dolor y si puedes continuar. 


El sexo anal no es para todos. Algunos hombres experimentan mucho dolor, mientras que otros, sienten un leve dolor al principio, pero después se dejan llevar por el placer. No pienses que el sexo anal se puede lograr en un día. Por lo general toma varias sesiones hasta que se puede practicar sin causar dolor. Paciencia. 







A veces el pene es demasiado ancho, y por más que uno trate, el sexo anal siempre será doloroso. En estos casos, se puede sustituir la penetración del pene por la penetración con un juguete sexual. Más adelante se puede ir preparando la zona para que la penetración pueda realizarse sin dolor. Asegúrate de que sea un juguete especialmente diseñado para el sexo anal. Estos por lo general son más pequeños, y poseen una base ancha, que evitará que el objeto se introduzca por completo dentro del recto. 

Un juguete ideal es el llamado "butt plug" o "iniciador anal": son juguetes con forma cilíndrica, redondeada, fabricados de un material muy suave y flexible. Son ideales para la masturbación anal, o para preparar el ano dilatándolo suavemente antes de una penetración. Por su forma se pueden colocar en el ano y quedarán insertados allí sin problemas, para ello poseen una base chata y ancha que impide que puedan introducirse completamente en el recto (evitando un bochornoso accidente). 




Los butt plugs vienen en varios tamaños, es un producto que está en todos los sex shops, con un ancho desde un centímetro hasta varios centrímetros, incluso existen algunos muy gruesos para uso por los más experimentados. Los de un centímetro de ancho son demasiado pequeños, prácticamente como un dedo, y no valen la pena comprarlos. En cambio, para comenzar se puede usar uno de dos centímetros de grosor, y luego pasar a más anchos. Siempre insertarlos usando lubricante. El hecho de que un butt plug queda insertado en el ano, permite que hasta un hombre lo utilice mientras penetra a su pareja, añadiendo un placer adicional a su cuerpo. 

¿ Sabías que este tipo de juguete es muy usado por actores o actrices del cine porno antes de filmar, preparándo el ano para la penetración ? Eso no se ve en la filmación, pero fuera de cámara los usan para dilatarse. 


Finalmente, recuerda que no todo en el sexo es penetración. Descubrirás que si procuras desgenitalizar la experiencia sexual podrás conocer un sinfín de posibilidades de placer. 


Algunas recomendaciones para facilitar y disfrutar la penetración anal son: la exploración previa, el uso de lubricantes basado en agua y un condón nuevo en cada relación sexual, la estimulación del ano primero con los dedos (previamente lavados), la masturbación durante la penetración, la relajación con un baño de agua tibia; comenzar con penetraciones en posiciones poco profundas: una puede ser ambos recostados de lado, quien es penetrado dando la espalda a su compañero; o sentarse lentamente sobre el pene de la pareja; ambas posiciones permiten un control de los movimientos y que quien es penetrado se acostumbre al tamaño del pene antes de incrementar el ritmo de la penetración. 


Si estás por iniciar a un primerizo puedes comenzar por introducir suavemente un dedo lubricado en su ano. Cuando se sienta cómodo introduce dos, pero no muy rápido y masturbarlo con tu otra mano. El placer de la masturbación puede ser relacionado con la nueva sensación anal. Una vez estimulado su ano puedes realizar una penetración lenta y suave, pero no penetrarlo de golpe, parar en el momento que sienta dolor o dejar que él te guíe y aumentar el ritmo conforme se sienta más cómodo y sí estimular su ano y próstata. 




La próstata masculina, parecida al punto G femenino, puede tener una respuesta orgásmica frente a la presión o manipulación. La próstata se encuentra a unos tres centímetros por encima de la cara frontal del recto y tiene forma de disco pequeño y firme. El ano, además de su respuesta a la estimulación táctil, es una zona sensorial que produce una respuesta placentera en el cerebro al ser estimulada. 

Para los hombres, independientemente de su orientación sexual, la estimulación de la próstata puede ser un fuerte estímulo sexual. Ésta puede alcanzarse con un dedo o el sexo anal. Durante la excitación el ano puede presentar contracciones, llegando a sincronizar al ano con los movimientos pélvicos. Estas contracciones musculares son muy poderosas y pueden producir mucho placer tanto para quien penetra como para quien es penetrado, sin embargo, si existe sangrado o dolor continúo lo más conveniente es ir al médico. 




Penetrar 

Para saber penetrar bien, lo ideal es saber ser penetrado. El placer que sientes cuando penetras a tu compañero es tan importante como el placer que le das. 


Una manera de aumentar el placer de tu compañero cuando lo penetras es usar movimientos más largos y demorados. Antes de la penetración conviene que tu compañero tenga los músculos relajados, flojos. Puedes estimularlo con un dedo (lubricado) o dos, pero no los muevas mucho para adentro y para afuera. Deja que él se habitúe a la sensación. Recuerda que es el pasivo el que manda: si te dice que le molesta, que te detengas, que lo hagas más despacio (o mas fuerte, según) siempre debes escucharlo. 


Cuando él se sienta cómodo, experimenta introducir el glande (la cabecita) dentro del él. Cuando la sientas entrar, detente. A medida que tu compañero se "ajusta" empuja un poco más. Si notas que se retrae, detente y espera un poco o retira el pene apenas un poco, si él lo precisara. De esta forma, pasado poco tiempo tendrás el pene completamente introducido dentro de él. Cuando esto ocurra, usa movimientos largos de vaivén, para conseguir el máximo placer. Intenta que el pene no salga completamente de dentro de él durante los movimientos. En caso contrario vas a meter aire para adentro lo que puede llevar a resultados un tanto embarazosos. Experimenta diferentes posiciones y en sitios diferentes: de pie, en la bañera, en un hotel, en la playa, durante la noche, etc.




No te olvides de usar bastante lubricante (a base de agua) y recuerda siempre usar preservativo. 

Durante el orgasmo del pasivo probablemente sientas algo de presión sobre el pene: son los esfínteres anales que se contraen y se aflojan varias veces, durante unos segundos . Este tipo de contraciones son involuntarias (forman parte del orgasmo, la persona no puede controlar los esfínteres en ese momento) y existen tanto en los hombres como en las mujeres. 


El bareback, un pésimo ejemplo: ultimamente algunos estudios de pornografía gay sacan al mercado films donde muestran a chicos teniendo sexo sin protección (no usan preservativo). A esto lo llaman "bareback", y puede ser peligrosísimo. Recuerda: Siempre, pero siempre usa preservativo: el SIDA y las demás enfermedades de transmisión sexual no perdonan. El riesgo de contagio al no usar protección es altísimo. 


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